Escultura de Marcelo Wong en un parque más inclusivo de Miraflores, en el malecón. Vich alude a las vacas 'decorativas' en el distrito.

En Miraflores una gran cantidad de establecimientos exhibe un cartel con la ordenanza contra la discriminación, sin embargo, el investigador Víctor Vich -residente en dicho distrito- comparte hoy su experiencia de haber sido desalojado del Parque Central en año nuevo. ¿Recuerdan el caso de ‘Los Malditos de Larcomar’, el cambio de ruta por la calle Enrique Palacios? Sigue la racha de desaciertos del alcalde Manuel Masías.
A continuación el texto del profesor Vich.

Año nuevo en Miraflores

Con mi familia decidimos pasar el año nuevo en el parque de Miraflores. Eramos varios, andábamos con niños pequeños y no se nos ocurrió mejor idea que ir al parque, luego de cenar, para ver el ritmo de las calles y recibir aquello que venía bajo el viento libre de la noche. No fue así. De manera increíble, al llegar al parque observamos que los serenos de la Municipalidad comenzaban a botar a todos los presentes y a cerrarlo autoritariamente. Ante nuestro desconcierto, preguntamos qué pasaba y nos indicaron que se trataba de una indicación del alcalde. Por supuesto, protestamos firmemente pero nada pudimos hacer.

Si cerrar un parque público es ya un acto cuestionable, hacerlo la noche de año nuevo debe resultar absolutamente incomprensible para cualquier autoridad pública en cualquier ciudad del mundo. De hecho, en casi todas las ciudades de este planeta, la gente recibe el año nuevo en las plazas y, en especial, en la plaza central. Nosotros, por ejemplo, recibimos el 2009 en la plaza de armas de Arequipa y ahí, en las bancas, conocimos a una familia de tacneños con quienes nos hicimos muy amigos y terminamos luego, todos juntos, bailando en una discoteca.

El argumento quizá podría haber sido el siguiente: “los ricos van a fiestas y andan siempre en sus clubes, mientras los pobres están en la calle y reciben el año nuevo en los espacios público; en Miraflores nos queremos a los pobres, entonces hay que cerrar el parque”. Pero más allá de si aquel razonamiento es cierto o no, desgraciadamente, en Miraflores estamos condenados a la gestión de alcaldes conservadores (y algunos muy corruptos y casi todos del PPC) que no tienen idea de la importancia de los espacios públicos ni de cómo debe enfocarse la gestión municipal de un distrito. Más allá del desorden actual en la construcción de edificios (y de la ausencia de una política de “patrimonio” de ciertas casas) no parece haber ninguna voluntad que posicione al alcalde en una relación horizontal con los ciudadanos de su distrito.

Esa noche, la noche de año nuevo, noté que el parque estaba lleno de personas mayores, ancianos o jubilados, que no tenían ganas de ir a ninguna fiesta y que habían optado por recibir el año, como nosotros, en el parque. Los serenos, siguiendo órdenes de arriba, nos botaron sin compasión ante nuestra indignación ciudadana.

¿Cuál es la idea que los alcaldes tienen del espacio público en sus distritos? ¿Lo entienden como un simple lugar “decorativo” (lleno de arbolitos de navidad y ahora de coloridas “vacas”) o lo fomentan, más bien como estratégicos espacios de encuentro y de interacción ciudadana. Con lucidez, el gran historiador Raúl Porras Barrenechea decía siempre que a Lima “la destruyeron los terremotos y los alcaldes progresistas”.
Víctor Vich
DNI 09389668