enero 2010



Traduje este texto pensando en periodistas latinoamericanos, quienes están en posiciones intermedias y de dirección e informan sobre Haití.

Una semana después del peor desastre natural que golpea Occidente en décadas, la cobertura noticiosa en Haití se mueve a una segunda fase. Equipos periodísticos exhaustos que llegaron a Puerto Príncipe con brigadas de emergencia se preparan para el relevo: las mesas de redacción lidian con cómo cubrir una historia que pasa de breaking news a una larga y lenta recuperación.

En tanto la noticia de Haití se mueve de crisis a recuperación, las organizaciones noticiosas están empezando a preguntarse cuál es el mejor modo de apoyar a los periodistas que pasaron la última semana trabajando en medio de la devastación, caos y fetidez de la muerte masiva. Pero mientras los retos para aquellos que están en Haití son claros, es también buen momento de prestar atención a aquellos que están en las redacciones.

Empezar con una parte crítica del grupo periodístico de apoyo, usualmente pasado por alto cuando se considera el impacto de una historia difícil como Haití: la mesa de edición fotográfica o de imagen. Ya sean los técnicos o productores que monitorean el material en bruto, el video no editado cuando llega del satélite, o los editores fotográficos que revisan miles de imágenes fijas, en tiempos de crisis quienes procesan imágenes crudas enfrentan diversos riesgos ocupacionales.

Dicho de manera sencilla, una dieta constante de terribles gráficos, imágenes o audio puede ser aplastante. Los psicólogos han reconocido traumatización indirecta –los síntomas de estrés traumático u otras perturbaciones psicológicas en individuos que absorben niveles tóxicos de horror a través de los ojos –o lentes de la cámara- u otros, como los psicoterapeutas, investigadores de derechos humanos y periodistas. Aunque la fuente de perturbación sea de segunda mano, el impacto es real y a veces duradero.

En una historia de 24/7 como Haití, es importante que el personal que está en el estudio o en la redacción tenga un ritmo en su trabajo, haga frecuentes pausas, comparta las preocupaciones que van surgiendo y dé un vistazo a sus colegas que inesperadamente puedan derribarse con imágenes perturbadoras.

Éste es también un buen momento para que los editores y líderes en las redacciones agucen su alerta para reconocer si hay señales de trauma y determinen un tono para una sala de redacción resiliente, tanto para el equipo de campo en Haití como para quienes rotan en la sede matriz. Las organizaciones noticiosas como la BBC, la Australian Broadcasting Corporation y NPR ahora rutinariamente organizan charlas de expertos -sobre alerta al trauma- para sus editores; si en su sala de redacción no lo han hecho o necesita refrescarlo, la mera dimensión de horror y destrucción en Hautí puede ser una buena ocasión para que eso se dé.

¿Y sobre la primera ola de reporteros, productores y equipo de campo que regresa de Haití?

No asuma que todos en su equipo de Haití necesitan inmediatamente ver a un professional de la salud mental. En vez de ello, concéntrese en el reconocimiento público y privado de la importancia de las comisiones; deje claro a toda la redacción que las respuestas emocionales a una historia como Haití, ya sea reportando en el terreno o trabajando en la redacción, son reacciones humanas naturales, no un signo de debilidad. Anime a los equipos periodísticos a conversar entre colegas, y con usted en privado: y aclare que la dirección apoya a quien todo el que busque apoyo profesional confidencial.

El Dart Centre Australasia en Melbourne ofrece estas recomendaciones para las repercusiones de una comisión excepcionalmente traumática, lo cual particularmente se aplica a la catástrofe en Haití:
– Es esencial que los editores/directores contacten con cualquiera del equipo que ha pasado por una experiencia perturbadora. Esto es parte de la buena conducción del equipo, pero es especialmente importante en caso de una repercusión traumática.
– Enviar a alguien a recibir y saludar a aquellos que vuelven del extranjero o de largas ausencias.
– Reconocer con agradecimientos, almuerzos, bebidas, menciones públicas o correos electrónicos. Un simple “gracias” es útil en el largo camino de apoyar el bienestar y un mejor desempeño laboral. — Conversar (debrief) con los equipos noticiosos que retornan de una cobertura traumática: conversar con ellos sobre cómo fue logística y emocionalmente. No temer la conversación sobre reacciones emocionales fuertes, son normales.
– Animar al equipo a mantener el apoyo de su familia, amigos y redes sociales.
– Recordarles que la perturbación es una respuesta humana típica luego de una exposición a situaciones de trauma. Algunas de esas reacciones típicas son: insomnio, sueños incómodos, pensamientos intrusivos sobre el hecho, elusividad, insensibilidad y sentimiento de que algo malo ocurrirá. También: nerviosismo, excesiva disposición a la actividad, ira, hiperactividad, dificultad para concentrarse. Las reacciones físicas pueden ser sudor, aceleramiento del pulso, mareos o náuseas cuando se recuerda algún hecho traumático.
– Ofrecer apoyo o consejo si un miembro del equipo parece abrumado o excedido en sus posibilidades.

Es importante chequear a los empleados nuevamente en tres o cuatro semanas para ver si algunos de esos síntomas aún se dan. Si ocurre, hay que derivarlos a un especialista en trauma. Durante ese tiempo, hay que mantener una ‘espera vigilante’ (una mirada tranquila sobre ellos). Cualquier comportamiento que se salga de lo común entre los miembros del equipo es un indicador de que no todo está bien.

Recuerde que usted es también parte del “efecto onda del trauma”. Note sus propias emociones y no se sorprenda si también siente alguno de los síntomas mencionados u otros que salen de lo común. Asegúrese de cuidarse y decirle al resto que también lo haga.

Fuente: http://dartcenter.org/content/managing-haiti-story
Bruce Shapiro es el director del Centro Dart sobre Periodismo y Trauma, que promueve en el mundo coberturas innovadoras sobre violencia, conflicto y tragedia.

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Escultura de Marcelo Wong en un parque más inclusivo de Miraflores, en el malecón. Vich alude a las vacas 'decorativas' en el distrito.

En Miraflores una gran cantidad de establecimientos exhibe un cartel con la ordenanza contra la discriminación, sin embargo, el investigador Víctor Vich -residente en dicho distrito- comparte hoy su experiencia de haber sido desalojado del Parque Central en año nuevo. ¿Recuerdan el caso de ‘Los Malditos de Larcomar’, el cambio de ruta por la calle Enrique Palacios? Sigue la racha de desaciertos del alcalde Manuel Masías.
A continuación el texto del profesor Vich.

Año nuevo en Miraflores

Con mi familia decidimos pasar el año nuevo en el parque de Miraflores. Eramos varios, andábamos con niños pequeños y no se nos ocurrió mejor idea que ir al parque, luego de cenar, para ver el ritmo de las calles y recibir aquello que venía bajo el viento libre de la noche. No fue así. De manera increíble, al llegar al parque observamos que los serenos de la Municipalidad comenzaban a botar a todos los presentes y a cerrarlo autoritariamente. Ante nuestro desconcierto, preguntamos qué pasaba y nos indicaron que se trataba de una indicación del alcalde. Por supuesto, protestamos firmemente pero nada pudimos hacer.

Si cerrar un parque público es ya un acto cuestionable, hacerlo la noche de año nuevo debe resultar absolutamente incomprensible para cualquier autoridad pública en cualquier ciudad del mundo. De hecho, en casi todas las ciudades de este planeta, la gente recibe el año nuevo en las plazas y, en especial, en la plaza central. Nosotros, por ejemplo, recibimos el 2009 en la plaza de armas de Arequipa y ahí, en las bancas, conocimos a una familia de tacneños con quienes nos hicimos muy amigos y terminamos luego, todos juntos, bailando en una discoteca.

El argumento quizá podría haber sido el siguiente: “los ricos van a fiestas y andan siempre en sus clubes, mientras los pobres están en la calle y reciben el año nuevo en los espacios público; en Miraflores nos queremos a los pobres, entonces hay que cerrar el parque”. Pero más allá de si aquel razonamiento es cierto o no, desgraciadamente, en Miraflores estamos condenados a la gestión de alcaldes conservadores (y algunos muy corruptos y casi todos del PPC) que no tienen idea de la importancia de los espacios públicos ni de cómo debe enfocarse la gestión municipal de un distrito. Más allá del desorden actual en la construcción de edificios (y de la ausencia de una política de “patrimonio” de ciertas casas) no parece haber ninguna voluntad que posicione al alcalde en una relación horizontal con los ciudadanos de su distrito.

Esa noche, la noche de año nuevo, noté que el parque estaba lleno de personas mayores, ancianos o jubilados, que no tenían ganas de ir a ninguna fiesta y que habían optado por recibir el año, como nosotros, en el parque. Los serenos, siguiendo órdenes de arriba, nos botaron sin compasión ante nuestra indignación ciudadana.

¿Cuál es la idea que los alcaldes tienen del espacio público en sus distritos? ¿Lo entienden como un simple lugar “decorativo” (lleno de arbolitos de navidad y ahora de coloridas “vacas”) o lo fomentan, más bien como estratégicos espacios de encuentro y de interacción ciudadana. Con lucidez, el gran historiador Raúl Porras Barrenechea decía siempre que a Lima “la destruyeron los terremotos y los alcaldes progresistas”.
Víctor Vich
DNI 09389668

Afiche de búsqueda de Bazán en plaza de armas de Bagua (Archivo Fowks).

Además de intentar llegar a la verdad de lo ocurrido, en paralelo hay que ir más allá de las carencias del Informe de la Comisión de Investigación de los Sucesos de Bagua. Las tareas son diversas y la mayoría están en el ámbito de la burocracia estatal.

Queda pendiente el que el derecho a la consulta establecido por el Convenio 169 se convierta en una norma (Ley con reglamento). La Defensoría del Pueblo ha elaborado una propuesta de ley que debe discutirse en dos comisiones del Congreso y luego recién pasará a ser evaluada por el pleno. ¿Cuánto tiempo tomará tal proceso?

Está pendiente la elaboración de los decretos legislativos que fueron derogados. Están pendientes en el Ministerio de Energía y Minas las gestiones y reclamos de diversas comunidades y organizaciones amazónicas por concesiones -dadas a empresas mineras y de hidrocarburos- que se superponen con la superficie de sus comunidades. Están pendientes por años decenas de gestiones tramitadas formalmente ante Ministerios con pedidos de ampliación de área de comunidades y reservas comunales y pedidos de titulación de sus propiedades comunales.

Hoy el Ministro del Interior, Octavio Salazar, y el director de la PNP, Miguel Hidalgo, presentaron fotografías de los supuestos responsables del asesinato del mayor Felipe Bazán, sin embargo, el padre del oficial no cree en dicha versión. Asistiremos por varios meses -o años- a este tipo de disputas sobre la verdad de lo ocurrido. Habrá también negativa a reconocer responsabilidad política, administrativa o penal por parte de los diversos actores involucrados, pero no olvidemos que hay una serie de decisiones que esperan, más allá de la aplicación de justicia luego de la tragedia del 5 de junio.

El abogado del detenido indica que su defendido no estuvo el 5 de junio en la Curva del Diablo.

Actualización del jueves 7 a las 7:30 am. La PNP indica que obtuvo en noviembre, por trabajo de inteligencia, el video del cual extrajo la imagen del mayor Bazán aún con vida. El mismo video también lo tuvo desde noviembre la Comisión Especial de Investigación de los Hechos de Bagua. ¿Por qué la PNP recién lo dio a conocer ayer?

Comisionada Maricarmen Gómez revisa informe final que no firmó.

Tras leer el informe final de la Comisión Bagua, las 43 observaciones de Jesús Manacés y la hermana Maricarmen Gómez, y la apostilla del padre Ricardo Alvarez Lobo, la conclusión es que el documento es un instrumento a favor del Ejecutivo, no plural, que refuerza la versión oficial de lo ocurrido y contiene gran cantidad de imprecisiones de fondo y forma.

Al momento Mirko Lauer y Carlos Meléndez han comentado que el documento se convierte en un elemento para que continúe la disputa electoral, especialmente porque alienta la pugna entre el Apra y los nacionalistas que han sido acusados de soliviantar a los nativos el año pasado.

Sin embargo, tal punto de vista evita evaluar un asunto de fondo: la actuación del Gobierno y el oficialismo ante los hechos pendientes luego de la tragedia en Bagua del 5 de junio. Este informe final y las declaraciones de ayer del presidente Alan García son una pésima noticia acerca del rumbo del Estado peruano en su vínculo con las organizaciones amazónicas y el respeto a los derechos de los pueblos indígenas.

Lo más grave del informe final es reiterar la idea de que los policías no iniciaron el ataque la mañana del 5 de junio y que los nativos -que tomaron la carretera Fernando Belaunde exigiendo la derogatoria de decretos- fueron manipulados por intereses ‘subalternos’ de ronderos, el Sutep, congresistas nacionalistas, actores internacionales y por religiosos.

En una entrevista con la religiosa Gómez Calleja, reclamó que testimonios clave recogidos por la Comisión no hubieran sido tenidos en cuenta para la versión final, como por ejemplo el de Lucio Roca, quien ayudó a cargar el primer muerto del 5 de junio, por un disparo de la PNP.

El informe dedica una gran cantidad de páginas a la cronología de los hechos anteriores al 5 de junio y en ella comete el error de no señalar las fuentes de información incluso cuando mezcla supuestos datos con juicios de valor: tal falta en un informe de investigación es grave, pues no hay referencias que permitan verificar sus afirmaciones.

Por ejemplo, indican que un par de comunicadores belgas de Catapa incitaron a los manifestantes a tomar medidas radicales en la Estación 6 (antes del 5 de junio) pero no sustentan dicha afirmación en un testimonio, grabación o documento (p. 42).

El documento es exhaustivo en recoger ciertas declaraciones pero, por ejemplo, no consigna las palabras del presidente García cuando hizo la distinción de peruanos de segunda categoría en alusión a la población que rechazaba los decretos legislativos.

El señalamiento a la supuesta responsabilidad del Sutep en la radicalización de la protesta en la selva tampoco es demostrado, el documento sólo indica que una gran cantidad de manifestantes de la Curva del Diablo eran profesores.

En la parte de recomendaciones, el informe rescata una propuesta que el ministro Aurelio Pastor difunde reiteradamente: la creación de casas de la justicia (p. 85).

Quizá uno de los pocos párrafos destacables por su precisión figura en la página 81, e indica que pese a que la PNP cumplió el operativo de acuerdo a lo establecido, hubo deficiencias como equipamiento limitado, falta de eequipos de comunicación, fiscales a destiempo,
menor número de efectivos que los necesarios, descoordinaciones de horario, falta de conocimiento sobre la forma de ser y combatitividad de los indígenas cuando defienden su tierra, entre otros.

Sobre las firmas
El informe final fue suscrito por Susana Pinilla, Pilar Mazzetti y Manuel Bernales, quienes actuaron como la voz del Gobierno o del oficialismo en la Comisión Especial de Investigación de los Sucesos de Bagua. El sacerdote dominico Ricardo Alvarez Lobo lo firmó también, pero agregó un documento adicional -bastante acertado- con señalamientos directos sobre las responsabilidades de altos funcionarios del Ejecutivo.

Por otro lado, los medios informaron desde el 29 los motivos para negarse a firmar por parte del coordinador de la Comisión Especial, Jesús Manacés, y de la hermana Gómez Calleja.

Otro miembro de la Comisión, el decano del CAL, Walter Gutiérrez, dijo el 23 de diciembre que renunció al grupo de trabajo el 9 de noviembre, aunque fuentes de la CEI indican que no hay un documento al respecto. En una nota de prensa indicó que ni desestima ni avala el informe final. Por tanto, de siete miembros de la Comisión, sólo tres lo respaldan en su totalidad, los más afines al Gobierno.

Más señales del Gobierno
Un documento elaborado por una comisión formada por resolución ministerial y sobre un asunto tan sensible, tuvo que haber cuidado al máximo la redacción de fondo y forma, pero éste no es el caso. Para mí, una señal más de la poca seriedad y agresividad con la que el Gobierno encara los asuntos pendientes con los ciudadanos de la selva está en los errores obvios a lo largo del informe final.

Por ejemplo, se refieren a un grupo ‘piromashco’ que no existe (sino mashcopiro), al grupo esheja (que debe ser ese’eja p. 9), nativos en asilamiento voluntario (en vez de aislamiento p. 37), la comunidad de Yamakaya (que es Yamakayat), indígenas kichuas y achuas (que debe ser achuar p. 65), la vase del Ejército (p. 61).

Uno de los peores párrafos por la forma tan sesgada en que se refieren a los indígenas aparece en la página 39, en las referencias al 13 de mayo 2009.

Los tres documentos:
Informe final, apostilla de sacerdote Alvarez Lobo y 43 observaciones de Manacés y Gómez Calleja

Parte de una entrevista realizada a hermana Maricarmen Gómez por el programa DosxDos en Radio San Borja.

infbagua3 from Jacqueline Fowks on Vimeo.

Padre de mayor Bazán no cree que nativo detenido asesinó a su hijo

En ‘El Crónico’s blog’ escuche un segmento de la transmisión de La Voz de Bagua de un momento crítico del enfrentamiento: es claro que no hubo incitación a la violencia en dicha radio.

Un texto de Rodrigo Quijano sobre la ruptura del denominado ‘Consenso de Lima’ luego del 5 de junio y Bagua