A continuación, el texto ‘Ayuda incómoda desde Alemania’ publicado hoy por el diario Frankfurter Rundschau, de circulación nacional en Alemania, fundado en 1945 y que pone énfasis en asuntos de desarrollo y derechos del hombre, la paz y las minorías. Agradecemos la traducción de Mariella Checa.

Ayuda incómoda desde Alemania
Por Wolfgang Kunath
La oferta alemana de financiar un museo en recuerdo de las víctimas de la guerra civil ocurrida entre los años 1980-2000 ha generado un enfrentamiento. El gobierno ha rechazado el donativo por estar vinculado a esta finalidad.
El primer ministro Yehude Simon niega, sin embargo, que el gobierno haya rechazado el donativo y ha aclarado que se trata de cambiar el destino del dinero en beneficio de las víctimas, ya sea en forma de pago de reparaciones o construyendo colegios y centros de salud. El ministro de defensa, Antero Flores Aráoz, dijo: “Si hay personas que quieren ir al museo, pero no tienen nada que comer, entonces se morirán de hambre…hay prioridades”. El ministro esquivó la pregunta respecto a si dicho argumento también debería aplicarse a su cartera.
La oferta alemana tiene su origen en la visita que la ministra de desarrollo Heidemarie Wieczorek-Zeul (del Partido Social Demócrata) hiciera al Perú en marzo del 2008 y durante la cual vio una exposición fotográfica sobre el horror de la guerra civil (sic). Como lo ha informado la prensa peruana, refiriéndose a diplomáticos alemanes, la oferta de 1,56 millones de euros para financiar un museo fue recibida desde un principio con reservas por el gobierno del Perú.
El rechazo ha generado fuertes críticas entre defensores de los derechos cívicos, intelectuales, artistas y también entre los deudos de las víctimas. El escritor Mario Vargas Llosa, el pintor más famoso del Perú, Fernando de Szysslo, y Gustavo Gutiérrez, fundador de la Teología de la Liberación, han firmado una nota de protesta.
“Es lamentable que al gobierno le falte la voluntad de promover y cuidar la memoria, para que el pasado no se repita”, dijo el activista de derechos humanos Francisco Soberón.
Según la Comisión de la Verdad peruana, en los tiempos de la guerra fueron asesinadas 70 mil personas. Casi la mitad de ellas fueron víctimas de los militares que en ese entonces se lanzó con gran brutalidad contra la población civil, del mismo modo que los integrantes de la guerrilla maoísta.
El hecho que el gobierno no esté muy comprometido con el recuerdo podría tener que ver con que el presidente Alan García fue el directo responsable del accionar del Ejército, durante su primer gobierno, entre 1985 y 1990. También los militares prefieren dejar dormir el pasado. El ministro de defensa Flores Aráoz está decididamente a favor de que se ponga fin a los más de cien procesos en curso -por violación de derechos humanos- a militares que, en su opinión, “defendieron a la patria en su lucha contra los remanentes de la guerrilla”

Unbequeme Hilfe aus Deutschland

VON WOLFGANG KUNATH
In Peru hat das Angebot Deutschlands Streit ausgelöst, ein Museum der Erinnerung an die Opfer des Bürgerkriegs 1980-2000 zu finanzieren. Die Regierung hat die an diesen Zweck gebundene Spende zurückgewiesen.
Ministerpräsident Yehude Simon bestritt jedoch, dass die Regierung die Spende abgelehnt habe. Sie wolle das Geld nur umwidmen zugunsten der Opfer, etwa in Form von Reparationen oder für Schulen und Gesundheitsstationen. Verteidigungsminister Ántero Flores-Aráoz sagte: “Wenn ich Menschen habe, die ins Museum gehen wollen, aber nichts zu essen haben, dann sterben sie an Hunger… Es gibt eben Prioritäten”. Der Frage, ob das Argument auch auf sein Ressort anzuwenden sei, wich er aus.
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Das deutsche Angebot geht auf den Peru-Besuch von Entwicklungsministerin Heidemarie Wieczorek-Zeul (SPD) im März 2008 zurück, die sich damals eine Foto-Ausstellung zu den Schrecken des Bürgerkrieges ansah. Wie die peruanische Presse unter Berufung auf deutsche Diplomaten berichtete, sei das Angebot, mit 1,56 Millionen Euro ein Museum zu ivfinanzieren, bei der Regierung Perus von Anfang an auf Vorbehalte gestoßen. Obwohl Berlin signalisiert habe, Hilfe für die Betroffenen zusätzlich fördern zu können, habe die Regierung in Lima das Vorhaben auf Eis gelegt.
Bei Bürgerrechtlern, Intellektuellen, Künstlern und auch unter den Hinterbliebenen hat die Zurückweisung heftige Kritik ausgelöst. Der Schriftsteller Mario Vargas Llosa, Perus berühmtester Maler Fernando de Szyszlo und Gustavo Gutiérrez, der Begründer der Befreiungstheologie, haben eine Protestnote unterzeichnet. “Es ist bedauerlich, dass der Regierung der Wille fehlt, die Erinnerung zu fördern und pflegen, damit sich die Vergangenheit nicht wiederhole”, sagte Menschenrechtsaktivist Francisco Soberón.

Der peruanischen Wahrheitskommission zufolge wurden damals 70 000 Menschen umgebracht. Fast die Hälfte von ihnen wurde Opfer des Militärs, das damals, ebenso wie die maoistische Guerrilla, mit großer Brutalität gegen die Zivilbevölkerung vorging.

Dass der Regierung nicht viel am Erinnern liegt, dürfte damit zusammenhängen, dass Präsident Alan García während seiner ersten Amtszeit 1985 bis 1990 direkt verantwortlich war für das Vorgehen der Armee. Auch das Militär lässt die Vergangenheit lieber ruhen. Verteidigungsminister Flores macht sich dafür stark, den über hundert Menschenrechts-Prozessen gegen Militärs ein Ende zu setzen, die “das Vaterland im Kampf gegen die Überbleibsel der Guerrilla verteidigt haben”.