Sólo una breve nota para deslindar con Uri Ben, director de La Razón, quien cita a Jorge Morelli, a un comentarista del Blog del Morsa y a mí en su editorial de hoy para criticar a Pablo O’Brien. Dicho diario es panfletario, defensor de fujimoristas corruptos, y de militares retrógrados que no respetan su institución, por lo cual siento verguenza de que mi nombre aparezca allí. La Razón es de Montecristo, empresa creada por quienes recibieron dinero del SIN para servir con la línea editorial de sus medios a operaciones psicosociales en 1999-2000.
Aprovecho para recomendar la entrega de hoy del semanario Caretas pues los documentos de compra del Triggerfish 4080 -por la Agregaduría Naval en Washington en el 2000- dejan sin asidero las declaraciones del ministro Antero Flores Aráoz, quien insiste en defender lo indefendible.
También es valioso el análisis de Gustavo Gorriti sobre las consecuencias del espionaje industrial en un gobierno corrupto. El texto completo de Gorriti no está disponible en línea en la revista, pero transcribo aquí el segmento más revelador:
“¿Por qué los espías se preocuparon en filtrar su información a la prensa? Voy a buscar desarrollar el tema en mayor profundidad la semana entrante, pero la razón fundamental es que, en un gobierno corrupto, la mejor forma de lograr un efecto para quienes encargan el espionaje industrial es mediante el escándalo medido. Es la teoría de la explosión controlada, como se puso en práctica varias veces durante el gobierno de Toledo. Pero aquí la explosión resultó desbocada y aunque el efecto fue mucho mayor que el deseado, según parece, los espías y sus clientes perdieron el control.
(…)
Así como la virtud emerge a veces del pecado, el desboque del chuponeo puede ayudar a limpiar en algo la corrupción y, sobre todo, a conocerla mucho mejor”.
El Morsa indica que ha colgado el texto completo de Gorriti en su blog.
La entrevista del maestro Edmundo Cruz a Pablo O’Brien
P.S. Ha habido un par de comentarios a la nota de ayer sobre O’Brien pero en lenguaje casi vulgar (contra el periodista) por ello no los he aprobado. Los invito a expresarse nuevamente usando un lenguaje más respetuoso.