son mios.

Me preguntaron de dónde tomo los dibujos: son míos.

Utero.pe colocó anoche el enlace a los 86 ‘nuevos’ audios recibidos por el periodista Pablo O’Brien, quien dice tenerlos desde diciembre. Sostiene que los difunde ahora porque esperó “a que se definiera el proceso judicial y amainara el ambiente político enrarecido con lo del chuponeo”. Si los recibió de la misma fuente anterior -que por sus declaraciones anteriores le parece confiable- ¿por qué no entregó entonces ese material a la comisión del Congreso o a la Fiscalía en diciembre para colaborar con las investigaciones?
Sólo tenemos su palabra para creer que empezó a trabajar con los audios a mediados de diciembre y que no eran parte del paquete anterior.
Consultado por este blog, O’Brien indica que cuando salió del diario El Comercio otros medios le pidieron publicar otros audios que tuviera y su respuesta fue que no había nada más. También explica que el trabajo de transcripción de los nuevos audios se realizó con algunos ex alumnos suyos con quienes se podría confirmar.
El mismo periodista declaró en RPP que los audios no harán que caigan más ministros, pero sí abundan en detalles sobre las operaciones de Rómulo León con respecto a Discover Petroleum, por ello sorprende que no los facilitara como insumos para las investigaciones.
Dado que los congresistas Pastor y Raffo anularon a la Comisión Abugattás, los audios hubieran sido más útiles y oportunos para el Ministerio Público y el juzgado que ve los casos de Rómulo León y Alberto Quimper. Los peritos del MP hubieran podido evaluarlos y transcribirlos. O’Brien dice que cuando recibió los nuevos audios, los chuponeadores de Business Track aún no habían sido detenidos y que él debía hacer su trabajo de verificar el material. Igual los audios sirven para el caso de León y Quimper que aún sigue su curso judicial.
Aclaro que no apruebo la iniciativa del Gobierno de que los periodistas vayan primero al Ministerio Público a entregar material producto de interceptación telefónica. Esta nota no pretende apoyar ese proyecto de ley.
O’Brien estaba preparando a fines de diciembre su ingreso a un nuevo espacio en internet. También ha dicho que estaban trabajando el material para cuando reapareciera el nuevo blog del Utero, con dominio ‘pe’. Quizá simplemente el ‘timing’ era el de la reaparición del Útero y no que esperaba “a que se judicializara el caso y se despejara el ambiente político” ¿Es creíble que esperaba un ambiente político menos ‘cargado’ para difundir ese contenido?
Durante su trayectoria O’Brien ha sostenido que los periodistas verifican y cruzan su información y no es afán de ellos qué consecuencias pueda tener y en qué contexto aparezca. En este caso se ha comportado distinto.
“Esta vez varié un poco el principio, no quería que se malinterpretara y pareciera que estábamos a favor de los chuponeadores”, explicó a Notas desde Lenovo.
En otro aspecto, esta mañana cuando O’Brien fue entrevistado por RPP tuvo explicaciones enredadas con respecto a sus consultas con Giselle Gianotti y a la pregunta de si fue utilizado por su fuente. Fue poco claro en su intervención, dijo que acudió a ella para que revisara correos electrónicos y documentos de Word susceptibles de modificar, pero en esa parte de la entrevista la comunicación se entrecortaba para él. Ella podría ser su fuente. O’Brien la visitaba en su casa -como han reconocido los familiares de la relacionista pública de Business Track-. Por último, lo importante no es la fuente, sino si el periodista está diciendo una media verdad con respecto a por qué difundió ahora los audios.
Transcripciones de los 86 audios
17 de Noviembre: Un miembro de la Comisión Abugattás dijo que O’Brien ‘no recordó’ la identidad de su fuente
Gianotti era fuente de O’Brien hace dos años (ver últimos párrafos del texto)