Procurando explicaciones sobre la tragedia del Bosque de Pomac ocurrida el martes pasado, este blog contactó con Miguel Mejía -corresponsal de Perú.21 en Chiclayo- quien relató que un grupo de policías que iba detrás del primer equipo de DINOES, se detuvo en una trocha cuando el Cnel. José Gonzales -jefe del operativo- dijo “Hay que esperar órdenes”. Por ello quedaron desguarnecidos los efectivos abaleados minutos después por los francotiradores.
“Yo estaba caminando con ellos (el segundo grupo), pero como se detuvieron, avanzamos con los dos colegas del N para dar el encuentro a los de DINOES, nos perdimos y llegamos por atrás de los invasores, es decir, por donde estaban los francotiradores”, expresó el periodista, quien logró una imagen muy cercana de los armados.
Otro aspecto que Mejía quiso destacar fue que los celulares que portaban los policías no tenían cobertura en la zona del desalojo -Palería- sino sólo hasta el caserío El Progreso, ubicado a tres kilómetros.
“Cuando empiezan a llegar los disparos, la tanqueta se fue, la señal no entraba allí. Los han matado porque no han podido comunicarse”, agregó el corresponsal de Perú.21.
Mejía recogió el siguiente testimonio de un efectivo DINOES del segundo grupo: “Debimos entrar primero, ellos se nos adelantaron, uno de nuestros colegas atacado se comunicó con su Movistar a un jefe de Lima informando que les estaban disparando pero no pudo hacerlo con nosotros porque no usamos Claro”,
El general Luis Muguruza, jefe de DINOES, se enteró muy tarde de ese detalle. “General, adentro (en Palería) no entra la señal”, le dijo uno de sus subalternos -según recuerda Mejía-. El mismo periodista fue testigo de que Muguruza lo confirmó con el general José Ubaldo, jefe de la Segunda Dirección Territorial de la PNP en Chiclayo. “Luego los generales se alejaron y encerraron en un aula de la escuela de El Progreso”, agregó el periodista.
Fotos de Miguel Mejía en el blog de reporteros gráficos de Perú.21
Estas fallas fueron reportadas el jueves
Hace algunos años, parte de los invasores de Pomac sostenía que una gran empresa quería ocupar el Santuario Histórico de Pomac para instalar allí una planta y que a ello se debía la decisión de desalojo. Ojalá esa sea sólo una fábula.