billeteA continuación, sugerencias para que los empleados y funcionarios públicos dejen de tener la uña larga, no metan las manos en la masa y sean una burocracia cumplidora en el 2009.
1- No aumentar el monto de las boletas utilizadas para rendir gastos.
2- Devolver los viáticos cuando no se necesitó el monto completo: los viáticos no son una compensación al ingreso mensual.
3- Evitar usar el argumento ‘perdí todas las boletas y facturas’ para firmar una declaración jurada y simular que gastó todo el dinero destinado a un viaje o comisión.
4- No apropiarse del trabajo de un funcionario o empleado poniendo el nombre a lo hecho por alguien que acaba de irse.
5- No inflar el número de destinatarios de una actividad para pedir un presupuesto mayor al necesario.
6- No inventar ‘viajes de evaluación’ que tienen como escala la ciudad donde el funcionario o empleado puede visitar a su familia.
7- No pedir boletas por gastos que han sido pagados por una entidad colaboradora o aliada.
8- Olvidar la muletilla ‘tema’ para referirse a lo siguiente: coordinación en vez de ‘es un tema de coordinación’, experto en seguridad en vez de ‘experto en temas de seguridad’, evaluación en vez de ‘es un tema de evaluación’, etcétera.
9- Recordar que en el contexto mundial de crisis económica, la gestión de recursos del Estado se vuelve prioritaria para no gastar más de lo debido y, también, gastar lo ya presupuestado para una obra o inversión.
10- Contratar a personal por su capacidad y por la confianza que se le tiene, y no sólo por la confianza.
Sumándonos a lo dicho anoche por Patricia del Río en el programa de César Hildebrandt, coincidimos en que la Sala Penal Especial de la Corte Suprema -que juzga a Alberto Fujimori- es un ejemplo digno de destacar entre las buenas prácticas durante el 2008. Empleados y funcionarios públicos han dado allí un ejemplo de cumplimiento correcto de sus responsabilidades.